Días de la Cabaña
A los 18 años formalizó con la actuación y decidió inscribirse en el ENAD. Durante 4 años, todos los días se dirigió a la cabaña. Estas instalaciones serían testigos de sus monólogos, de sus penas, sus amores, de buena parte de su vida.
La experiencia ya la tenía, pero siempre “había algo nuevo por conocer”. La calle le había enseñado mucho, pero ahora la academia lo iba a formar y dar un título.
La experiencia ya la tenía, pero siempre “había algo nuevo por conocer”. La calle le había enseñado mucho, pero ahora la academia lo iba a formar y dar un título.
